La confluencia cultural: Entrevista con el periodista Jason Burke

2019-01-04T17:59:43+00:0003/12/2018|

La confluencia cultural

A lo largo de su vida Idries Shah promovió contactos y conexiones entre diferentes tradiciones alrededor del mundo, pues creía que ello era un elemento importante para el avance de la cultura humana.

Con este mismo espíritu la Idries Shah Foundation ha creado “La confluencia cultural”, un foro dentro de nuestro sitio web en el cual se invita a personajes interesantes de todo el mundo a hablar de sus propias experiencias y las lecciones que han aprendido al cruzar diversas fronteras culturales.

Aquí podrás leer más artículos de esta serie: https://idriesshahfoundation.org/es/confluencia-cultural/

Cultural Crossroads: Jason Burke

Acerca de Jason Burke

Jason Burke es periodista británico y autor de varios libros de ensayos. Durante muchos años era corresponsal de The Guardian en Nueva Delhi. Ahora reside en Johannesburgo, Sudáfrica. Burke ha escrito extensamente sobre el extremismo islámico y, entre muchos otros conflictos, las guerras de Afganistán e Irak.

1. ¿Hay alguna diferencia esencial entre Occidente y Oriente como algunos insisten?

¡Depende de cómo se defina Oriente y Occidente! ¡Y en qué dirección estés mirando y desde dónde! No, en fin, creo que no. He pasado mucho tiempo observando y escribiendo sobre cómo las personas forman comunidades y, a veces, cómo luchan entre sí y cómo se enriquecen. Y esas comunidades se forman de muchas maneras diferentes y también incluyen a personas que se definen a sí mismas de muchas maneras diferentes. Y muy rara vez he oído a alguien hablar de sí mismo en términos de ser ‘oriental’ u ‘occidental’.

Creo que todos sabemos instintivamente que estas son construcciones muy artificiales que no tienen sentido real. Quiero decir, ¿qué significa en realidad ‘Oriente’ u ‘Occidente’? ¿Algún tipo de empirismo que va en contra del misticismo? ¿La razón en contra de la espiritualidad? ¿Lo secular en contra de lo religioso? ¿Lo rico en contra de lo pobre? La mayoría de estas divisiones vienen de las formas occidentales de ver el Oriente durante los siglos XVIII o XIX, y ciertamente no al revés. ¿Cómo encajan otros factores (por ejemplo el género, la educación, la situación económica, la edad, los valores de una clase u otra) en el esquema binario de ‘Oriente y ‘Occidente? No lo tienen claro, por eso pienso que es una tontería.

Si hubiera una cosa que supongo que podría ser una distinción común, sería que hay dos narrativas históricas muy diferentes sobre el dominio occidental de los últimos 500 años. En los países colonizadores, el concepto de imperio se considera, en términos generales, como una expansión natural que, en el peor de los casos, fue algo desafortunado pero inevitable y que tuvo algunos efectos negativos que se mitigaron por algunos de los beneficios que también hubo para las gentes colonizadas. Entre los colonizados, sin embargo, se considera el dominio occidental como una catástrofe, el resultado de la codicia y la agresión brutal de los europeos. Pero incluso eso tiene que ser matizado, con diferentes puntos de vista en cada lado.

Así que, básicamente, ya sea el ‘choque de civilizaciones’ presentado por los derechistas o las ideas de basura New Age sobre los indios místicos, no: no hay diferencia.

2. Hoy en día se habla menos sobre al-Qaeda ¿Se ha eclipsado para siempre, o simplemente se ha transformado?

Las dos cosas. En 2011, cuando falleció Osama bin Laden, el nuevo líder, Ayman al-Zawahiri, abandonó la estrategia de propaganda espectacular llevada a cabo durante los 15 años anteriores y el ataque al ‘enemigo lejano’, es decir, a los Estados Unidos. La nueva estrategia se basa en fomentar lentamente el apoyo y la aceptación de la organización en sitios como Pakistán, Yemen, Somalia, Siria, el Magreb y el Sahel. Esto se vio reforzado por la necesidad de distinguirse del Estado Islámico, que adoptó un enfoque muy diferente, utilizando la violencia directa o amenazada o emitida por los medios de comunicación para hacer cumplir su autoridad. Inevitablemente, el Estado Islámico ha recibido la mayor atención en los últimos años porque estableció su ‘califato’, al que se opusieron los líderes de al-Qaeda, y porque inspiró a personas y las envió a cometer ataques en Occidente. Pero muchos observadores de la militancia islámica radical ven a al-Qaeda como el grupo más fuerte a largo plazo, como la tortuga en comparación con la liebre que seríe el Estado Islámico. Por cierto, el grupo ha existido durante más de 30 años, lo que es mucho tiempo en términos del terrorismo.

3. ¿Qué fue lo más sorprendente que aprendió mientras vivía en Nueva Delhi?

Que un ser humano puede sobrevivir respirando ese aire, con tanto humo, durante las fiestas de Diwali. Y que el sonido de las bocinas de los trenes nocturnos que salen de la estación de Nizamuddin todavía me conmueve 20 años después de que los escuché por primera vez. Y que no hay nada como comer un mango de Bihar a mediados del verano.

4. ¿Cuál es la principal idea errónea que tienen los europeos y los estadounidenses sobre el extremismo islámico?

Una de las cosas más alentadoras de los últimos años es que en Occidente se está mucho mejor informado ahora sobre el extremismo islámico que antes, lo que significa que muchas de las ideas erróneas anteriores han desaparecido. Como resultado, nadie sensato realmente piensa que todo está controlado por Bin Laden o por Abu Bakr al-Baghdadi, sentado en una cueva en algún lugar, ni que unos cuantos ataques aéreos juiciosos ni unas cuantas fuerzas especiales acabarían con el problema. Probablemente el mayor obstáculo para entender el extremismo islámico sigue siendo la idea de que de alguna manera es una actividad extraordinaria.

En realidad, todo lo que sabemos sobre el extremismo islámico violento es que es tan mundano como la mayoría de las otras actividades sociales. Atrae a la gente de la misma manera que cualquier actividad que se considera extrema: las sectas, la música vanguardista, incluso algunos deportes, etcétera. Si tu padre lo hacía, si tus compañeros de colegio se interesan por ello, si responde a una necesidad personal en un momento específico de tu vida, se vuelve atractivo. Se piensa todavía que los extremistas violentos han pasado por algún ‘lavado del cerebro’, ya sea por Internet o en la realidad. Para algunos esto es cierto, pero para muchos otros no. Es reconfortante pensar que si eliminamos los procesos de ‘lavado del cerebro’, el problema desaparecerá, pero está idea es incorrecta.