La confluencia cultural: Entrevista con el zoólogo Desmond Morris

2018-12-11T18:06:14+00:0029/10/2018|

La confluencia cultural

A lo largo de su vida Idries Shah promovió contactos y conexiones entre diferentes tradiciones alrededor del mundo, pues creía que ello era un elemento importante en el avance de la cultura humana.

Con este mismo espíritu, la Idries Shah Foundation ha creado “La confluencia cultural”, un foro dentro de nuestro sitio web en el cual se invita a personajes interesantes de todo el mundo a hablar de sus propias experiencias y las lecciones que han aprendido por cruzar diversas fronteras culturales.

DESMOND MORRISDesmond Morris es zoólogo, etólogo y pintor surrealista. Como autor de docenas de libros, es más conocido por sus trabajos innovadores sobre el comportamiento humano, como El mono desnudo y Manwatching. Su libro más reciente es The Lives of the Surrealists, publicado en Reino Unido en 2018.

https://thamesandhudson.com/the-lives-of-the-surrealists-9780500021361

1. ¿Cómo se relacionan sus intereses en el surrealismo y el comportamiento humano y animal? ¿El uno influye al otro?

Implican dos procesos cerebrales completamente diferentes.

Mis estudios de comportamiento involucran objetividad, clasificación, análisis cuantitativo, predicción y verificación experimental.

Mi surrealismo implica intuición irracional, imaginación, pensamiento poético e inspiración inconsciente.

Recientemente he dividido cada año entre mis dos actividades. Pasaba la mitad del año escribiendo un nuevo libro y la otra mitad pintando para una exposición anual.

Veo que si agoto un tipo de pensamiento, entonces estoy listo para el otro tipo.

El único cruce entre estas dos actividades se ve en el conocimiento visual que obtengo de mis actividades científicas. Los procesos biológicos que estudio me brindan una comprensión profunda de los patrones de crecimiento, las formas orgánicas, los colores de visualización y las posturas y marcas. Todo este conocimiento se profundiza dentro de mi cerebro y está ahí para ayudarme a la hora de diseñar nuevas imágenes en mis pinturas surrealistas. No hay copia directa, por supuesto, pero mi conocimiento biológico se filtra a través de mis influencias inconscientes.

2. Décadas después de la publicación de su libro seminal El mono desnudo ¿han cambiado o se han desarrollado sus ideas sobre el comportamiento humano?

Siempre se están desarrollando a medida que hago nuevos descubrimientos, pero las ideas que expresé en El mono desnudo no han cambiado básicamente. Se creía que mi insistencia en la importancia de las influencias innatas en nuestro comportamiento era escandalosa cuando apareció el libro por primera vez, pero desde entonces muchas investigaciones nuevas han respaldado mis ideas. La única alteración en el texto cuando se volvió a publicar 50 años después de su primera aparición fue que tuve que cambiar la cifra de la población humana del mundo de 3.000 a 7.500 millones de personas, y este cambio es la causa de muchos de los problemas con que se enfrenta el planeta hoy en día.

3. El surrealismo explora y celebra lo no racional en la naturaleza humana. ¿Hay un paralelo allí con otras áreas del esfuerzo humano, por ejemplo con el misticismo?

El surrealismo implica explorar lo misterioso, lo arcano, lo oscuro, lo perverso, lo contradictorio y lo esotérico, pero no implica una creencia en lo sobrenatural o lo sagrado y se opone firmemente a todas las formas de religión.

El misticismo se define como: la aprehensión espiritual de un conocimiento inaccesible para el intelecto que se puede alcanzar a través de la contemplación y la entrega personal.

Por lo tanto, hay un vínculo entre los dos, pero no son lo mismo.

4. Su innovador trabajo psicológico salía justo cuando Occidente estaba tomando conciencia de las antiguas tradiciones psicológicas de Oriente. ¿Encontró algún eco entre sus propias observaciones y las que comenzaban a aparecer casi al mismo tiempo de otras fuentes?

Sólo en el sentido de que estábamos desafiando las tradiciones intelectuales establecidas de la época. La década de los 60 fue un período maravilloso para la liberación de los procesos de pensamiento.