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"PRESENCIÉ UN ASOMBRO MARAVILLOSO" - NIÑOS EN AFGANISTÁN RECIBEN LOS PRIMEROS LIBROS

Jul 16, 2020

La ISF ha donado 50 copias de Speak First and Lose (Quien habla primero pierde), The Onion (La cebolla) y The Ants and the Pen (Las hormigas y la pluma), tres cuentos enseñantes bellamente ilustrados, a los niños de Parande Valley en la provincia de Panjshir en Afganistán.

Las copias fueron distribuidas por nuestro amigo Mahdi Housaini, un joven australiano de ascendencia afgana que ha pasado los últimos años trabajando en un orfanato dirigido por la organización benéfica “La Promesa de Mahboba.”

 

Durante este último tiempo Mahdi ha estado especialmente abocado a cumplir un sueño de larga data: construir la primera biblioteca infantil de Afganistán.

 

"Conozco el poder transformador de los libros desde que apenas tenía 5 años, cuando mi madre solía acostarnos a mí y a mi hermano a su lado por la noche y nos leía cuentos de Las mil y una noches", rememora Mahdi. “Sé que los libros, especialmente los libros para niños, imparten sabiduría, expanden la imaginación, fomentan la empatía y la aceptación y además inspiran. Quiero dar uno de los primeros grandes pasos en Afganistán para sustituir la cultura de las armas y la violencia con la cultura de los libros, los cuentos y el aprendizaje."

 

Aquí Mahdi describe la reacción de los niños del Valle de Parande al recibir Speak First and Lose, que se ha traducido al Dari:

 

“Cuando abrí la caja de libros de la ISF, todos estaban acurrucados alrededor con la mirada fija en el piso… esperando y finalmente descubriendo el contenido; les di un libro a cada uno. Era la primera vez que recibían un libro, solo para ellos, como regalo... algo para poseer, tocar y atesorar. Vi que cuando pasaban las páginas y recorrían con sus deditos las líneas, sin parpadear, el mundo a su alrededor se detenía. Presencié un asombro maravilloso. Se aferraban a sus libros, incluso después de haberlos terminado; no vi un solo libro en el suelo. Luego llevé a los niños al interior de la biblioteca, cuya construcción todavía no estaba completamente terminada. Les pregunté quién quería recitar la historia para los demás. La mayoría de las manos se levantaron: algunas rápidas como un rayo, y otras más vacilantes cuando vieron que ya había varias levantadas. Escogí a una de las niñas pequeñas, Makka, para que nos leyese al resto. Lo hizo maravillosamente y sin omitir ni una palabra, mientras los demás levantaban la vista y la escuchaban atentamente."

 

Puedes ayudar a que la ISF envíe más libros a niños afganos haciendo una donación aquí.

 

Y también puedes ayudar a que Mahdi compre libros para su nueva biblioteca siguiendo este enlace.

 

¡Gracias a todos los que han contribuido hasta ahora! Tu generosidad está produciendo cambios positivos.